De nuevo, a Módena

La Osteria Francescana (Módena, Italia) vuelve a alzarse como el mejor restaurante del mundo, seguido, también por segunda vez, por El Celler de Can Roca.
The World's 50 Best Restaurants 2018

Antes de ayer tuvo lugar el evento gastronómico del año en el Palacio Euskalduna de Bilbao, el World’s 50 Best Restaurants, que este año batió récords en asistencia según sus organizadores. Así, la ciudad Vizcaína ha sido la capital gastronómica mundial durante unos días, motivo por el que ha habido un gran oferta en eventos culinarios además de la entrega de premios. De hecho, ésta ha sido la primera edición celebrada en la capital vasca, pues tradicionalmente la gala se celebraba en Londres hasta 2016. No fue hasta 2017 cuando la institución se trasladó a Melbourne para empezar así su tour mundial.

El triunfador de la entrega de premios fue el restaurante Osteria Francescana (Módena, Italia), liderado por Massimo Bottura (Módena, 1962). Como ya viene siendo tradición, el segundo lugar lo obtuvo El Celler de Can Roca (Girona, España) seguido por Mirazur (Menton, Francia), Eleven Madison Park (Nueva York, Estados Unidos) y Gaggan (Bangkok, Tailandia), cerrando así la lista del TOP 5 de este año. 

El doblemente galardonado chef italiano —es el segundo año en el que La Osteria queda número 1— se mostró conmovido al recibir la distinción: “Este premio no va sólo para mí, va para todos nosotros” dijo refiriéndose a los profesionales del sector: “Porque entre todos estamos creando una comunidad que puede empezar una revolución en el mundo de la alimentación y más allá”. 

La labor de Massimo Bottura también destaca por su actividad social. Pues es un firme defensor de la necesidad de evitar cualquier desperdicio alimentario y aprovechar al máximo los ingredientes de proximidad. Además, es el fundador de la iniciativa Food for Soul, una organización sin ánimo de lucro que ayuda a diferentes comunidades a luchar contra el desperdicio de alimentos, a través de la inclusión social. 

Durante la gala también se dedicó un sentido homenaje a las figuras de la gastronomía desaparecidas recientemente, como Paul Bocuse, Guaitero Marchesi o Anthony Bourdain. Este último murió este mes de junio. El tributo fue recibido con una conmovedora ovación por parte del público.